La frecuencia de mantenimiento depende del tipo de máquina (barredora, fregadora, aspiradora, hidrolimpiadora, etc.) y de las horas de trabajo que realiza al día.
Como referencia general, es recomendable hacer una limpieza básica después de cada uso (depósitos, filtros, cepillos, mangueras) y una revisión más completa de componentes de forma periódica según el uso, por ejemplo mensual o trimestral en entornos intensivos. Un buen mantenimiento preventivo reduce averías, mejora el rendimiento de limpieza y alarga la vida útil de la máquina, evitando gastos mayores a largo plazo.
En Urlan podemos revisar su caso y proponerle un plan de mantenimiento adaptado a sus equipos y ritmo de trabajo.